En una época donde las listas de ventas son acaparadas por "Obsesión", "Dragostea Dinei" y los cachorros de la Operación Triunfo de marras todavía colean, parece una temeridad el intentar buscarse un hueco facturando rock and roll en castellano, máxime si se hace desde Valencia, donde sólo vendes si te llamas Goñi o Casañ. Pero no, nuestros amigos se llaman Vicente, Chuano Y Luis, tres colegas que llevan la friolera de dos décadas tocando juntos, y que funcionan como Perro Negro desde 1994.
"Fuego" (2001) es su segunda referencia, un disco compacto con doce temas propios que rezuma rock and roll por todos los poros y cuya principal virtud radica en su versatilidad, o lo que es lo mismo, en la constante búsqueda de referencias para huir del anquilosamiento e intentar sonar acordes a los tiempos que les ha tocado vivir. Así, uno puede encontrarse con guiños crossover a lo Chili Peppers en temas como "Más vale" o "Arrástrate" (donde Luis se explaya con el slap y los sincopados), medios tiempos semiacústicos y preciosistas como "Mephisto", contundencia rítmica a lo "Día de la bestia" en "Adiós, María" y mucho, mucho rock energético, de ese con riffs contagiosos, estrofas calientes y estribillos delirantes (si tras escuchar "Puede sonar mejor", "La calle del mar" o "Mi canción" no opinas lo mismo creo que te has equivocado de página, toma nota: www.davidbustamante.com).